Ahora conozco el lugar donde nace mi vacío... y cuanto más lejano, mayor la sensación de hundirme en la nada, como la sombra que se agranda con la distancia. Y sumido en este eclipse todo tiene color gris, todo queda difuminado y confundido con el fondo, todo es absurdo, todo es ínfimo, todo es despreciable.
Y sin embargo todo aparece gigantesco ante mis ojos, obcecados por querer ver solo media realidad... y cuanto más me alejo, más oscuras son las sombras, más grises los horizontes, más absurda, ínfima y despreciable se muestra la vida.
Para mi la muerte nació el mismo día de mi nacimiento y camina desde entonces tras de mí. Me deja escuchar el eco de sus pisadas, envolviéndome en el frío hálito de la desolación, dispuesta a mostrarme cuando yo lo desee el pueril sentido de todo lo que és, ha sido y será... pero a costa de pagar el precio más alto que un hombre puede permitirse.
Y sin embargo todo aparece gigantesco ante mis ojos, obcecados por querer ver solo media realidad... y cuanto más me alejo, más oscuras son las sombras, más grises los horizontes, más absurda, ínfima y despreciable se muestra la vida.
Para mi la muerte nació el mismo día de mi nacimiento y camina desde entonces tras de mí. Me deja escuchar el eco de sus pisadas, envolviéndome en el frío hálito de la desolación, dispuesta a mostrarme cuando yo lo desee el pueril sentido de todo lo que és, ha sido y será... pero a costa de pagar el precio más alto que un hombre puede permitirse.
