Contemplar tu reflejo en el espejo,
ver la imagen que cree ser tuya...
trazos nítidos, bellas flores,
ensoñaciones de piel y besos.
Contemplar el reflejo de tu reflejo en esos ojos
y caer en el bucle de la infinitud de tu presencia.
Contemplar mi reflejo junto al tuyo,
ilusión de luz que nos envuelve
sin saber qué parte es realidad o cuál quimera.
A un lado voluntad de espejo caprichoso, de ubicua luz,
frialdad de vidrio vanidoso;
al otro, tú, yo, el tiempo, la vida.
23 de mayo de 2009
25 de abril de 2009
"[...] su utilización como símbolo comenzó con la expresión: Behind the eight-ball (Detrás de la bola ocho) [...].Y se utiliza para dar a entender que se está en una posición difícil y complicada, en una situación peligrosa, como en el juego de billar ( si embocas a destiempo la bola 8, pierdes, y si estás detras de ella, te bloquea el tiro y estás en situación comprometida).
Por tanto viene a significar EL LADO PELIGROSO, el riesgo, vida peligrosa y/o arriesgada, bajo presión, "en apuros", "encerrado y sin salida", "difícil escapar", "peligro inminente de perder" "situación muy desfavorable", etc." *
17 de abril de 2009
Al principio, voluntad y síndrome de abstinencia, ardor en la yema de los dedos, una idea que vaga por los accidentados páramos del pensamiento...
Para continuar, diccionarios, sinónimos y antónimos, metáforas y metonimias, polisemia, universos paralelos, vestir vestigios con palabras, malabarismos, repeticiones, rebuscar en lo profundo, dar forma y ordenar y entender y dar forma... y sentimiento, sobre todo sentimiento.
Y finalmente el desenlace, leer y releer, criticar, cambiar y corregir, criticar. Al final, darse cuenta de la vanidad del acto de escribir, aportar al mundo más palabras que al mundo no interesan, palabras que se perderán en el tiempo... recuerdos amarillentos como las hojas de un periódico del tiempo en que tenían el exclusivo privilegio de comunicar...
Para continuar, diccionarios, sinónimos y antónimos, metáforas y metonimias, polisemia, universos paralelos, vestir vestigios con palabras, malabarismos, repeticiones, rebuscar en lo profundo, dar forma y ordenar y entender y dar forma... y sentimiento, sobre todo sentimiento.
Y finalmente el desenlace, leer y releer, criticar, cambiar y corregir, criticar. Al final, darse cuenta de la vanidad del acto de escribir, aportar al mundo más palabras que al mundo no interesan, palabras que se perderán en el tiempo... recuerdos amarillentos como las hojas de un periódico del tiempo en que tenían el exclusivo privilegio de comunicar...
7 de abril de 2009
Y después de hacer todo lo que hacen,se levantan, se bañan, se entalcan, se perfuman,
se peinan, se visten, y así progresivamente
van volviendo a ser lo que no son.
(de Un tal Lucas, de Julio Cortázar)
6 de abril de 2009
En los últimos tiempos he decidido no creer en la suerte ni el el destino, por el sencillo motivo de que son elementos a los cuales la razón no puede dar explicación y por tanto no dejan de ser superstición, recurso fácil para evadir la responsabilidad de nuestra propia vida.
Realmente, creer en ello conlleva reconocer que uno no es lo suficientemente fuerte como para dirigir su propia vida... creer en el destino es evitar tomar las decisiones en su debido momento, dejando pasar el tiempo hasta que los hechos se desarrollen por sí solos. Creer en el destino es dejar indirectamente a otros que tomen esas decisiones por nosotros mismos.
Creyendo en el destino nos convertimos en meros espectadores de nuestra propia vida, incapaces de tomar decisiones, y por tanto incapaces de ser consecuentes con las mismas.
Realmente, creer en ello conlleva reconocer que uno no es lo suficientemente fuerte como para dirigir su propia vida... creer en el destino es evitar tomar las decisiones en su debido momento, dejando pasar el tiempo hasta que los hechos se desarrollen por sí solos. Creer en el destino es dejar indirectamente a otros que tomen esas decisiones por nosotros mismos.
Creyendo en el destino nos convertimos en meros espectadores de nuestra propia vida, incapaces de tomar decisiones, y por tanto incapaces de ser consecuentes con las mismas.
17 de marzo de 2009
Somos individuos libres, y por tanto estamos condenados a elegir durante toda nuestra vida. No existen valores o normas eternas por las que nos podamos regir, por ello las elecciones que realizamos a lo largo de cada uno de nuestros días son tan importantes.
Somos completamente responsables de todos nuestros actos, por ello jamás debemos eludir la responsabilidad de los mismos. Y por este motivo no podemos librarnos de dicha responsabilidad amparándonos en las decisiones de la sociedad, si no queremos entrar en la masa anónima... de este modo, nos convertiríamos en mujeres y hombres totalmente impersonales de esa masa, refugiados en la mentira de la vida...
La libertad humana nos exige poner algo de nosotros mismos, existir "auténticamente". Por ello no es lo mismo existir que estar... y puestos a elegir, elijo existir.
Somos completamente responsables de todos nuestros actos, por ello jamás debemos eludir la responsabilidad de los mismos. Y por este motivo no podemos librarnos de dicha responsabilidad amparándonos en las decisiones de la sociedad, si no queremos entrar en la masa anónima... de este modo, nos convertiríamos en mujeres y hombres totalmente impersonales de esa masa, refugiados en la mentira de la vida...
La libertad humana nos exige poner algo de nosotros mismos, existir "auténticamente". Por ello no es lo mismo existir que estar... y puestos a elegir, elijo existir.
15 de marzo de 2009
Hoy quiero escribir de soledad, del dolor de la ausencia, de distancias infinitas y vacíos inescrutables.
Hoy la envidia me carcome, la impotencia me debora, y sin embargo me sublima, engrandece mi mirada, profundiza en la esencia de lo infinito dando cuerpo a los pensamientos más oscuros. Me crezco en la desolación y mi espíritu se ensancha, y noto el roce de los sueños que viven en la periferia de mi vida.
Tu voz hoy me ha torturado, ha desmigajado la armadura que con tanto pesar decidí construir; vuelvo a ser marioneta de los deseos de mi alter ego: el pasional, el idealista, el ciego, el que vive en el pasado.
Hoy quiero escribir de amor y otros desastres.
Hoy la envidia me carcome, la impotencia me debora, y sin embargo me sublima, engrandece mi mirada, profundiza en la esencia de lo infinito dando cuerpo a los pensamientos más oscuros. Me crezco en la desolación y mi espíritu se ensancha, y noto el roce de los sueños que viven en la periferia de mi vida.
Tu voz hoy me ha torturado, ha desmigajado la armadura que con tanto pesar decidí construir; vuelvo a ser marioneta de los deseos de mi alter ego: el pasional, el idealista, el ciego, el que vive en el pasado.
Hoy quiero escribir de amor y otros desastres.
9 de marzo de 2009
Con los ojos humedecidos, con el corazón sobrecogido, con un nudo en el estómago esbozo estas palabras. Con el tedio de la costumbre insustancial echo en falta el que fue mi camino. Con este abrazo incompleto me autocompadezco.
Con los restos de carboncillo derramados por mi sombra, entre la tenue luz de mi razón y los vestigios de lo que pretende ser una vida, dibujo la abstracción, sombreo claros, pinto la nada con la infinita gama de los blancos y la enmarco con pestañas que han decidido seguir a su destino.
Con los restos de carboncillo derramados por mi sombra, entre la tenue luz de mi razón y los vestigios de lo que pretende ser una vida, dibujo la abstracción, sombreo claros, pinto la nada con la infinita gama de los blancos y la enmarco con pestañas que han decidido seguir a su destino.
4 de marzo de 2009
Tal vez así no vuelva a tropezar con la provervial piedra que se cruza en el camino del hombre, al pasar de segundas por el mismo lugar...
2 de marzo de 2009
Esta melancolía viste de recuerdos,
de lugares que pisé,
de sonrisas que habiendo sido hálito de vida
ahora son ascuas que queman por dentro.
Pasos que se mueven entre días sidéreos,
incompletos...
días faltos de voluntad,
días que pasan por pasar,
días de manidos amaneceres,
vago reflejo de pasados futuros posibles.
Y los besos, tirados por el suelo.
Tantos como estrellas,
tantos como caricias,
tantos como lágrimas...
Y los besos, hojarasca.
Lecho de descanso eterno,
humedad, podredumbre,
tierra, polvo, tristeza,
ecos de voces que jamás se pronunciaron.
Y los sueños, nada más que eso.
Nada más que nada.
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